Maternidad: Primeros días.

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El post de hoy va dedicado a una lectora muy especial, Rocío, que descubrió este blog cuando estaba embarazada de 6 meses y que, hace poco más de una semana, fue madre por primera vez.

Sus palabras, su agradecimiento y el saber que lo que yo escribía le ayudaba en algo me emocionó. Y es que tenemos algo en común: las dos hemos hecho el seguimiento de nuestro embarazo en el Hospital Ruber Internacional y me alegro que la experiencia vivida ahí de algo le haya servido.

Esta mañana me ha escrito para contarme que ya había sido madre y agradecía, una vez más, este blog por todos los ánimos que le había dado.

Desde aquí, gracias a ti Rocío. Personas como tú, y como todos mis lectores, hacen que merezca la pena seguir escribiendo.

Hacía tiempo que quería dedicar un post sobre los primeros días de maternidad y ¿qué mejor momento que este? Rocío acaba de ser madre y mi hermana Mónica lo va a ser en dos semanas. Espero que les sirva para conocer un poco la “realidad”.

Y es que creo que nada ni nadie nos prepara para esos primeros meses. Se supone que en los cursos de preparación al parto dedican una sesión al puerperio y a los primeros días (quien dice días dice meses) con el bebé pero creo, sinceramente, que no eres consciente hasta que lo vives.

Recuerdo en la clase de pediatría a la que asistimos mi marido y yo a dos semanas de dar a luz. La clase la daba la que ahora es pediatra de Álvaro y mujer de mi ginecólogo. Cuando llegó el turno de preguntas, una madre se puso a llorar. Estaba embarazada de su segundo hijo y contó la experiencia vivida con el primero. Dijo que nadie le advirtió de lo duro que iba a ser el primer mes: del sueño, de la comida, de los puntos, hemorroides, mareos, hormonas, soledad, etc. Y, claro, contando su experiencia, se emocionó y nos emocionó a todas (pensad en una sala con 15 mujeres embarazadísimas cargadas de hormonas). He de reconocer que escucharla me ayudó. Me acordé mucho de ella en esos momentos duros. Momentos por los que todo el mundo pasa, digan lo que digan.

Ser madre es maravilloso. Si antes te considerabas una persona afortunada y feliz, cuando viene un hijo a este mundo esa felicidad es inmensa. Algo incalculable e indescriptible. Es sencillamente genial. Sin embargo, la maternidad no está exenta de sentimientos encontrados: tanto físicos como psicológicos.

El primer mes como madre, aun siendo como he dicho maravilloso, tambien es duro y, como todo, esta nueva etapa necesita un tiempo de adaptación. Las hormonas están completamente revolucionadas y nace un sentimiento de miedo (o pavor) que desconocíamos. No nos conformamos con hacerlo todo (darles de comer, cambiarles el pañal, vestirles con esos conjuntitos que llevábamos meses planeando ponerle, acunarles, bañarles, cantarles, etc.) sino que además queremos que lo que hagamos esté perfecto y no dañe, en nada, al bebé.

Pues bien, como ya he dicho en varios posts, creo que cuanto antes comprendamos que no siempre podemos ser una Súper Woman, todo irá mejor. Así que, si podéis, os recomiendo que os apoyéis en vuestros maridos. Ellos lo harán fenomenal. No perfecto pero sí genial.

Dar a luz, por muy maravilloso que sea, nos deja agotadas. Siempre digo que el parto de Álvaro fue fácil y rodado. Me pusieron la epidural tan pronto que apenas sentí dolor por no decir nada de nada. A la hora de estar en la habitación con él en brazos ya empecé a enviar los típicos mensajes de rigor a la familia, amigos y conocidos diciendo que Álvaro había nacido y que todo había ido de fábula. Me vi estupendamente y me puse a escribir. Pero al igual que digo esto no puedo dejar de reconocer que el dolor que sufrí por los puntos los 14 días siguientes fue terrible. Pobre de mí, no sabía lo que me esperaba. En el Hospital todo fue de color de rosa pero al llegar a casa empezó mi calvario de los puntos. Por mucho que me “dopara” el dolor era insufrible. Me pusieron 4 puntos y lo recuerdo como lo peor. Si a ello le sumas el cansancio…..

Recuerdo cuando llegamos a casa. Yo no podía ser más feliz. Tantos meses de espera, de ver su habitación preparada, su cunita montada y su ropita colgada y ya, por fin, teníamos al “invitado” en casa.

Las primeras noches me levantaba a darle de comer cada 3h súper animada y vital. Él hacía sus ruiditos de “mamá, estoy despierto y quiero comer” y yo, que desde que me he convertido en madre oigo cualquier ruido a kilómetros de distancia, me levantaba rápidamente feliz, le cogía en brazos y le daba de comer.

Evidentemente esa “vitalidad” me duró una semana. Empecé a notar el cansancio de tal manera que los días siguientes, cuando llegaba la hora de irnos a dormir, le decía a mi marido entre lágrima y lágrima: odio las noches. Así que aprovechando que él estaba de baja por paternidad, ya no era yo la única que se despertaba cada 3h. Él también lo hacía. Aunque sólo fuera por hacerme sentir más  acompañada y menos sola a esas horas de la madrugada. Cuando su baja se acabó y él volvió a la normalidad ya había pasado casi un mes y mi cuerpo ya se había acostumbrado a despertarse cada 3h así que ese sentimiento de odiar las noches me duró tres semanas. ¿Conclusión? Esa “batalla” la gané casi al mes, no antes.

Muchas personas te dirán que aproveches para dormir durante el día mientras lo hace el bebé. ¿Mi experiencia? Comprendí que había mujeres con suerte. Yo fui incapaz de hacerlo. Lo que sí hice, y creo que no me fue nada mal, fue levantarme todos los días tarde. Es decir, Álvaro comía cada 3h aproximadamente así que una toma la hacía a las 9h de la mañana y la siguiente a las 12h. Pues yo aprovechaba y me levantaba a las 12h. Creo que eso me salvó de caer redonda por las esquinas. Este “chollo” se me terminó al mes, mes y medio, cuando Álvaro empezó a estar más despierto por las mañanas.

Lo que sí creo que es un mito, o por lo menos yo no me vi en esa situación, es lo de no tener tiempo para ducharse (yo lo hacía todas las mañanas aun teniendo a Álvaro como espectador) o lo de no comer hasta las mil. Creedme, la lactancia da mucho hambre así que estaréis deseando que llegue la hora de comer.

A partir del primer mes, todo empieza a ir rodado y pocos meses después el sueño se recupera.

Aun con todo, es maravilloso. Tanto que quiero volver a vivirlo. Si pusiéramos en una balanza los pros y contras del primer mes, sin duda alguna ganarían los pros. Pero no está de más conocer la experiencia por la que vamos a atravesar.

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11 pensamientos en “Maternidad: Primeros días.

  1. Para mí, lo más horrible la primera vez fue también el dolor del postparto…Como tú, no había sentido apenas el dolor del parto porque fue con epidural y breve, pero en casa empecé a sentirme fatal con los malditos puntos, más la lactancia que me resultaba molesta, más no dormir… En el segundo parto sí que sentí dolor porque no llegué a tiempo de epidural, es algo imposible de explicar porque el expulsivo es bestial pero es cierto que di a luz en media hora… Y a pesar de todo, repetiría ya mismo!!! y tendría dos o tres hijos más si no fuera por el dinero… Hay que preparase para las primeras semanas, son muy duras, pero como bien dices, todo va rodado en cuanto pasa un mes…

    • Los puntos son terribles! Es el peor recuerdo que tengo. Esos 14 días se me hicieron eternos. El resto del tiempo me ha pasado volando. Qué campeona eres! Parto natural!! Creo que no podías definirlo mejor: empuje bestial. Ánimo! Seguro que un tercero llegará pronto. Donde comen 4 comen 5 ;-). Besos!

  2. En las clases de preparación al parto avisarte te avisan, otra cosa es que en nuestro estado de felicidad y de ganas que llegue el bebé, digamos, eso no me va a pasar a mi.
    De hecho, hace un par de semanas en las clases de preparación al parto toco ese tema, y yo comentaba que los comienzos eran duros, todas me miraban con cara de… pero esta qué esta diciendo!! y lo peor, otras que ya han sido mamás igual!! que yo decía, pero esque no se acuerdan???
    Para mí no es un mito lo de no poder ducharte hasta las tantas o comer cuándo puedes, en mi caso se cumplió.
    Mi peque se despertaba a las 8 de la mañana y ya no hacía mas que una siesta de 20 minutos hasta las 4 de la tarde mas o menos que hacía otra de otros 20 minutos. Y YA. Asique aprendí que si quería ducharme y desayunar, tenía que madrugar mas que mi pareja y eso fue lo que estuve haciendo todo el tiempo de baja.
    Cada uno te podrá contar su vivencia, y unos lo pasarían peor por la noche, otros con las comidas… pero eso de felicidad total y absoluta… yo no me lo creo.

    (Enhorabuena para tu lectora Rocío)

    • Eso es otro tema: Yo creo que hay mucha mujer “happy” que o bien miente o bien, como tu dices, se les olvida. De ahi que haya puesto “momentos por los que todo el mundo pasa, digan lo que digan”. Además de nada ayuda que te venga la típica y te diga: pues a nosotros los primeros dias nos fue de maravilla. Creo que ayuda, por lo menos a mí, encontrarme con quien ha pasado por lo mismo que estoy pasando yo. Animo veterana! Que a tí no te queda nada!! Hiciste muy bien en contarlo en la clase de preparto. Yo agradeci mucho a esa chica que nos advirtio. Besos!

  3. Para mí ese primer mes fue bastante sencillo (yo no soy nada happy flower pero me habían mentalizado para cosas tan dramáticas del parto y del post parto que todo me ha parecido facilísimo y nada complicado), pero sí me pasó lo que tú dices que es un mito: me duchaba cuando llegaba el papá de la bichilla del trabajo e intentaba comer entre las 13.00 y las 17:00 y en algún momento lo conseguía, pero entre teta, pañales, la bichilla que se me dormía en brazos y no me atrevía a soltarla, y cuando me atrevía lloraba y tenía que cogerla otra vez, las comidas las hacía a saltos, siembre hambrienta total y hartándome de porquerías entre horas. Yo también iba predispuesta a dormir siempre que ella estuviese durmiendo ¡y ya tiene más de 3 meses y aún no lo he hecho ni un solo día! Menos mal que de noche descansamos muchísimo.

    • No te preocupes. Conociéndote se que no eres una happy flower ;-). Qué suerte! Para mí sí fue duro. Mientras descanséis por las noches, el día se hace más fácil. Álvaro estuvo comiendo todas las noches hasta casi los 7 meses. Me quería morir porque ya trabajaba desde los 4 meses y no empecé a descansar hasta hace apenas 3….

  4. Lo primero felicidades a Rocío! Y a ti también, por escribir como lo haces ya q no sólo has acompañado con tus post a Rocío este tiempo sino a muchas más (aquí me incluyo). Y segundo, tienes toooooda la razón!! Por más que nos digan lo que nos espera al llegar a casa tras convertirnos en madre no podemos imaginarlo hasta q lo vivimos. Cada una a su manera, con sus circunstancias pero como tu dices, siempre es algo maravilloso! Muaks guapa!

    • Eres un sol! Mil gracias por ser una lectora asidua. Yo también lo soy de tu blog ;-). Muchos besos y ánimo con los parkings ;-). Si necesitas apoyo para hacer presión aquí me tienes. ;-).

  5. Mercedes!!
    Acabo de leer tu post porque he estado muy desconectada…y me he emocionado!! Mil gracias!!! Muchísimas gracias por acordarme de mi…. Y muchísimas gracias por escribir un post sobre lo duro que es la maternidad al principio!!
    No sabes cómo te agradezco especialmente esto último!! Yo estoy pasando un tiempo muy duro con mi peque. El bebé se pasa el día durmiendo, es imposible despertarle para que haga las tomas, y por si sólo él no las pide. Encima, como no hace muchas tomas, mis pechos tienen poquísima estimulación ( a pesar de que vivo enganchada al sacaleches) y tengo muy poquita leche. Todo esto está haciendo que tenga una ansiedad terrible, porque nunca sé si habrá comido bien o no, no sé cómo hacer para estimularle y que se despierte, si debo seguir manteniendo la lactancia materna, … además estoy agotada física y psicológicamente. He consultado a todo el mundo: pediatras prolactancia (C.P.), asesora de lactancia (I. Mellado), matronas, grupos de apoyo (Multilacta), … y aunque la cosa ha mejorado un pelín y el bebé está ganando peso. Pero sigue siendo durísimo!! Apenas duermo y estoy todo el día intentando que coma! ¿Conocéis a alguien que me pueda ayudar?
    Mil gracias de nuevo,
    Un abrazo fortísimo!!

    • Hola Rocío! Mucho ánimo!! A mí me pasó algo parecido con Álvaro. Se me quedaba dormido. Me desesperé porque perdió demasiado peso pero empecé a darle refuerzo y a darle LM en biberón. Así controlaba lo que le daba. Eso duró un mes. Luego despertó de su letargo y desde el 2 mes hasta hoy está fuera de percentil por peso. Es un gordo comilón. Tu estate tranquila. Has hecho bien en buscar ayuda pero sobretodo la que tiene que estar bien eres tú (y el bebé). Cristina Puente es experta en lactancia materna. Si quieres ir a verla, te puede ayudar. Yo “tiré” la toalla al mes. Con el próximo espero darle más tiempo LM pero tampoco me martirizo por no haberlo hecho más tiempo con Álvaro. En fin, ya queda poquito. Lo peor ha pasado y os queda nada para terminar de adaptaros. Ya verás!!! Disfrutalo porque pasa volando. Álvaro va a cumplir un año y cada vez que lo pienso me pongo a llorar de lo rápido que pasa el tiempo ;-). Muchos besos!!!!

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