¿Estás embarazada? Averigua, por tus síntomas, si es niño o niña.

sintomas embarazo

Dicen que cada embarazo es distinto. Que no se puede comparar el primero con el segundo, ni el segundo con el tercero. Que las señales, síntomas y sensaciones son completamente diferentes entre uno y otro.

También dicen que los embarazos de los niños nada tienen que ver con los de las niñas.  Se supone que si llevas una niña, ésta se lleva tu belleza y el embarazo, por lo general, será peor. ¡Qué me lo digan a mí!… Definitivamente el embarazo de Álvaro fue muchísimo mejor que el que estoy teniendo ahora. ;-(

Al igual que las tablas Maya y China que os enseñé en el post anterior, dicen que dependiendo de los síntomas que tengas, puede saberse si lo que esperas es un niño o una niña.

Reitero lo dicho en el post anterior: No son métodos científicos ni, mucho menos, 100% fiables.

Aun así, veamos qué diferencias “dicen” que hay entre un embarazo y otro junto con mi experiencia….

  • Si tienes la tripa alta, significa que tendrás niña. Si, por el contrario, el bebé está colocado hacia abajo, puedes estar segura de que vas a tener un niño.

Al igual que el resto de “síntomas” no sé si es cierto o no. Y como, de momento, tengo muy poquita barriga, tampoco puede apreciarse si ésta es alta o baja. Lo que sí sé es que se me ha formado una especie de Michelin, 0 atracativo, que más bien parece una tripa cervecera a una tripa con 20 semanas de gestación.

  • Si has sido bendecida por la falta de náuseas matutinas durante el primer trimestre, tendrás un niño. Si te has sentido muy mal de la noche a la mañana, una niña ha causado el malestar.

¿Dónde hay que firmar? Ha sido un trimestre TERRIBLE de nauseas. Muchas noches me despertaba por culpa de las mismas e, incluso, he llegado a vomitar mucho más que con Álvaro. De hecho, aunque lo peor haya pasado, lo cierto es que sigo con el estómago revuelto todos los días cada vez que mi cuerpo ingiere algo. Como esto es nuevo para mí, escribí a mis amigas “mamis de niñas” y todas coincidieron en lo mismo: Estómago revuelto hasta bien entrados los 6 meses. Ánimo Mercedes.

Aun con todo, no me quitan mi hiperactividad. 😉

  • Si tu humor ha sido predominantemente estable y calmado durante el embarazo, tendrás un niño. Si has tenido un humor cambiante y temperamental, tendrás una niña.

Definitivamente NIÑA. He llegado a estar un poco más susceptible que de costumbre (léase: “En ocasiones: insoportable”). ¿Y eso? Por las náuseas y el malestar en general. Bien es cierto que ha sido únicamente en el primer trimestre. Esperemos que lo que queda del embarazo sea un poquito más dulce. 😉

  • Si tus antojos incluyen comidas saladas, tendrás un niño. Si has asaltado la nevera en busca de helado y pastelillos, tendrás una niña.

¿Y si los antojos han sido un poco de todo? Dulce y salado me refiero. En mi caso tan pronto se me antojan unas bravas de “La Tierruca” como unas ricas (y únicas) tortitas del VIPS.

  • Si tus pupilas se dilatan, tendrás un niño. Si pasado el minuto, tus pupilas no se dilatan, tu bebé es una niña.

Ni idea, no lo he probado. Creo que tengo mejores cosas que hacer que permanecer un minuto delante del espejo cual mimo de Las Ramblas.

  • Si parece que tus pies se vuelven más fríos que antes de estar embarazada, tendrás un niño. Pero si tus pies mantienen su temperatura tibia, puedes agradecerle a la niña que está dentro de ti.

Creo que esto no se aplica a mi estado. Soy friolera por naturaleza.

  • Se dice que la piel seca es signo de tener un niño, mientras que la piel grasosa significa que tendrás una niña.

Gracias a Dios, mi piel sigue siendo como era antes de quedarme embarazada.

  • Si al tomar tus los latidos del corazón son menos de 140 será niño y si son 140 o más será niña.

No tenía ni idea. Sí es cierto que, ahora que se menciona, el ginecólogo me dijo que el latido del bebé estaba siendo  alrededor de 150. Luego algo de razón debe llevar…. 😉

  • Si el vello de tus piernas crece más rápido ahora que antes del embarazo será varón y si crece como siempre será mujer.

¡Bendito láser! 😉

Aunque ahora con el embarazo lo he tenido que suspender….. Espero que se mantengan los efectos y el pelo crezca L-E-N-T-O.

  • Un método muy gracioso es coger una aguja y colgarla de un hilo, situamos este péndulo en la mano derecha y subimos y bajamos tres veces, cuando la aguja se mueva hará un movimiento recto o en círculos. Si lo hace recto será niño y si dibuja círculos será niña.

Ni idea. Me da pereza probarlo.

  • Una fórmula matemática que puede ayudarte es añadir la edad de la madre al número del mes de la fecundación, si sale número par es varón y si sale impar será mujer.

En mi caso esto no ha resultado pues me da número par (= niño).

  • Si todo el peso que has ganado se mantiene en tu barriga y tus pechos será varón pero si por el contrario sientes que tus caderas se han ensanchado será mujer.

¡TEMOR! Ojalá se mantenga en mi barriga como si fuera un embarazo de niño. Con Álvaro engordé todo lo que está escrito y más. Gracias a Dios volví a mi peso a los pocos meses de dar a luz. Pero reconozco que mi mayor temor en este embarazo es engordar tanto. Lo bueno es que de momento voy bien. Por estas fechas con Álvaro había engordado ya 10 Kg. Ahora llevo tan sólo 1/3. Espero seguir manteniendo mi peso a raya. Sea como fuere, por favor, que no se me reparta por todo el cuerpo….. 😉

En fin, como veis en mi caso ha habido más aciertos que desaciertos. También es cierto que, ahora que ya sabemos el sexo del bebé, cada uno ve lo que quiere ver.  😉

Y vosotras ¿coinciden los síntomas con el sexo del bebé que esperabais?

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El sexo del bebé: ¿Niño o Niña?

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Escribir el post de hoy está siendo tan emocionante como cuando escribí el que os desvelaba la noticia de mi segundo embarazo. Y es que, no sé si os ha pasado a vosotras o no, lo cierto es que cuando el ginecólogo te dice “esperas un/a niño/a” automáticamente tu mundo se vuelve de color rosa o azul. Dejas de imaginarte un bebé del sexo contrario y empiezas a fijarte, al ir por la calle, sólo en aquellos que son del mismo sexo que tu pequeño/a.

Así me pasó con Álvaro y así me está pasando ahora con est@ chiquitin@ que estamos esperando.

¿Sois vosotros de los que os da igual saber el sexo del bebé o, en cambio, estáis impacientes por que llegue la tan esperada ecografía donde el ginecólogo pueda apreciar, 100%, si se trata de un varoncito o de una damisela?

Mis padres, por ejemplo, no quisieron saber el sexo de ninguna de sus 6 hijas. Sí, habéis leído bien: 6 y todo chicas. Podéis imaginar cómo fueron las llamadas telefónicas a casa cuando nacieron las dos últimas: “Es OTRA niña”.  😉

En mi caso, reconozco, no tengo tanta paciencia y es que desde el minuto cero me moría de ganas por saber si Álvaro iba a tener un hermanito con el que jugar a futbol o, en cambio, iba a tener una hermanita a la que hacer rabiar. 😉

Así que, antes si quiera de que llegara la tan esperada ecografía, reconozco que “cotilleé” un poco por Internet hasta dar con las famosas Tabla Maya y Tabla China.

Os dejo ambas tablas por si os apetece “jugar” a adivinar. Reitero, es un juego. No tiene base científica y dudo que alguien se crea lo que dicen dichas tablas sin contrastarlo con una buena ecografía. 😉

TABLA CHINA

sexo bebe

TABLA MAYA

TablaMaya

¿Pero sabéis qué? Aunque sus resultados no son 100% fiables, en mi caso han acertado! 😉 Sí, esperamos una NIÑA! Una preciosa niñita a la que Álvaro protegerá como buen hermano mayor que será.

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He de reconocer que la noticia nos sorprendió, y mucho. Y es que, como dice una de mis cuñadas: “Parecía Imposible”. Mi hermana mayor tiene 3 hijos y los 3 varones, mi cuñada Bea tiene 3 hijos y los 3 también varones. Mi cuñada Blanca tiene 2 hijos y los dos varones. Mi primer hijo ha sido también un varón… En  definitiva, salvo mis sobrinas Naiara y Carolina, el resto de los sobrinos son todo varones. 9 chicazos nada más y nada menos.

Esta peque que viene en camino, será, por tanto, la primera niña en la familia de mi marido. Mi suegra está encantada. Y es que tiene una casa de muñecas que ha ido construyendo poco a poco para una futura nieta pero al ritmo que iba ya la veía sin poder dejarla en herencia. Así que el otro día, cuando mi marido la llamó para contárselo, lo primero que le dijo ella fue: La casita de muñecas será para la nietita. ;-).

Diego también está súper contento. Y es que aunque diga que le hace más ilusión por mí (para poder vestirle con capotitas, lazos y vestidos), lo cierto es que en el fondo yo creo que el estaba deseando tener a la niñita de sus ojos. 😉

Aun con todo, reconozco que, aunque esto de tener la parejita es algo que me gustaba y quería, me ha dado un poco de penilla por Álvaro el que no fuera un varoncito. No sé por qué, siempre he esperado tener sólo varones. Al proceder de una familia todo de chicas y mi marido, salvo él, ha estado siempre rodeado de mujeres, pensaba que la descendencia por nuestra parte iba a ser únicamente varonil. Por eso siempre he “soñado” con que Álvaro y “sus hermanos” irían los sábados juntos al futbol, o las actividades extraescolares serían todo menos de color de rosa. Pero…. ¡Existen los milagros y voy a tener la parejita! 😉 A ver cómo es el resto de nuestra descendencia….No pierdo la esperanza y, a lo mejor mi sueño varonil se ve cumplido. Pero eso ya se verá dentro de unos añitos… 😉

Eso sí, uno de los primeros pensamientos que me vino a la cabeza al saber que era niña fue: menuda adolescencia me espera…. 😉

En fin, esperemos que todo salga bien y sea una niñita sana.

 

Menores 2.0.

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El otro día leía un pequeño artículo en el que citaban 9 consejos a tener en cuenta a la hora de publicar las fotos de nuestros retoños en las redes sociales. Y es que tal acto de buena fe cuya finalidad es únicamente mostrar a nuestros amigos lo preciosísimos que están nuestros hijos, puede convertirse, en ocasiones, en un peligro para ellos. Pensad que un niño pequeño es fácilmente manipulable y con muy pocos datos se le puede engañar para que acompañe a un extraño. 😦

Por hijos entiéndase menores de edad en general (hijos, sobrinos, nietos, amigos, etc.)

Así que, visto el artículo, unido a que yo, por mi profesión, desgraciadamente estoy muy “al día” de las terribles consecuencias que ello conlleva, hoy decido compartirlas con vosotros.

Seguid mostrando al mundo entero lo guapos que son vuestros hijos pero hacedlo con precaución. No olvidéis que en Internet hay gente mala, muy mala. Ello obliga a que tomemos ciertas precauciones para proteger su privacidad y seguridad.

Así que ahí van los consejos. Cualquiera “de más” será bienvenido:

– En la foto no debe aparecer nunca ninguna pista sobre los lugares que frecuenta, como su escuela o un parque.

– Nunca fotografiarlos junto a tu coche, y mucho menos que salga la matrícula del vehículo.

– No añadas datos a la foto que puedan identificar al menor. Por ejemplo, no pongas su nombre o apellidos al nombre del archivo de la foto.

– Nunca, nunca, nunca publiques información sobre los horarios del niño y las actividades que realiza habitualmente.

– Cuando publiques una foto de niños no incluyas información que haga pensar que están solos. Prohibido decir “los echo mucho de menos cuando trabajo”.

– No publicar fotos que incluyan uniformes del colegio o camisetas identificativas de sus equipos. Evita credenciales que permitan a un extraño localizarles.

– Si haces la foto con un móvil o tableta con GPS asegúrate de que la función de localización está desactivada o que esos datos se han borrado. Si lo está se podría rastrear dónde se hizo la foto y encontrar al niño.

– Comparte esta información con tus amigos y familiares y que entiendan la gravedad de publicar fotos de niños en internet. Pídeles que no publiquen fotos de tus hijos sin tu consentimiento.

– Recuerda que tras publicar una foto de tu hijo en Twitter o Facebook, incluso aunque la compartas sólo con tus amigos, debes dar por hecho que desde ese instante es completamente pública. Y hagas lo que hagas es posible que jamás seas capaz de eliminar esa foto de internet.

Espero que os sirvan de algo. Yo, reconozco, he incumplido unos cuantos de ellos así que espero acordarme de los mismos de cara a futuras publicaciones. Lo que sí hice, tras soñar que raptaban a Álvaro, fue eliminar todas las fotos que había publicado de él en el blog. La próxima tarea es arreglar el “estropicio” que he dejado en el blog tras la eliminación masiva de fotos pero eso ya lo haré con más tranquilidad.

Mi experiencia buscando una interna en Madrid.

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Con este post quiero haceros partícipes de mi experiencia en la búsqueda activa de una empleada del hogar interna para Madrid durante el escaso, pero intenso, periodo de dos semanas.

En este escaso período de tiempo, he podido ver las múltiples diferencias entre una cultura y otra llevándome más de una decepción con respecto a alguna en concreto.

Al hilo de un post que publiqué anteriormente sobre la finalización fortuita del contrato de la que fue, hasta entonces, nuestra chica “externa”, y viendo mi estado de embarazo actual unido a que estamos prácticamente solos en Madrid, llevó a decantarnos por una empleada del hogar interna.

El coste mensual es un poco más elevado pero la tranquilidad que nos da sabiendo que si me pongo de parto a las 4 de la mañana habrá alguien en casa al cuidado de Álvaro….no hay dinero que lo pague.

Fue en ese instante cuando empezó el calvario de la búsqueda.

Sí, nuevamente calvario. Y es que no sabía que existía tanta poca seriedad en este mundo por parte, sobretodo, de algunas centro/sudamericanas. Es aquí donde me llevé la decepción. Yo tengo muchos amigos sudamericanos y jamás me han demostrado otra cosa que no sea lealtad, honradez y compromiso. Sin embargo, desgraciadamente no ha sido lo que he visto estos últimos días.

Hemos entrevistado a unas 10 mujeres de dicha nacionalidad y ninguna está actualmente trabajando en nuestra casa.

¿Y por qué? Os preguntaréis. Pues sencillamente porque ellas no han querido. Sólo os voy a contar dos casos que hemos vivido en el escaso margen de 48h. Los demás son dignos de no ser citados. Luego juzgad vosotros:

Caso 1: Tras realizar varias entrevistas, y viendo el escaso tiempo con el que contábamos, nos decantamos por una mujer de 41 años, y de nacionalidad Hondureña, que a priori nos gustó mucho. Venía recomendada por una Agencia aparentemente buena. Dicha mujer debía de empezar el lunes a las 8:30h de la mañana. Pues bien, nos llamó el domingo (por cierto, día de mi cumple) a las 18h para decirnos que lo sentía mucho pero que se tenía que ir a su país y que, evidentemente, no podía empezar lo que venía siendo “MAÑANA” a trabajar. ¿Qué se supone que teníamos que hacer? Estábamos a escasas horas de que empezara la semana y no teníamos con quien dejar a Álvaro. Podéis imaginar la cara de cromo de mi marido y mía.

Proseguimos con la búsqueda.

Caso 2: Entrevistamos a otras más que nos vienen también recomendadas por la misma agencia y finalmente nos decantamos por una chica de República Dominicana la cual debía de empezar a las 8:30 del martes pero, debido a que ya tenía cita concertada con un médico, le dije que no se preocupara y que empezara más tarde. Llegó a las 12:30h. No hizo más que empezar que a las escasas 4 horas me dice que le acaban de llamar de un bar donde echó el CV y que prefería trabajar de camarera. ¡Me parece fenomenal pero no haberte comprometido conmigo!

¿Qué más nos podía pasar?

Visto el percal, tanto de las “recomendaciones” poco fiables de la Agencia junto con los hechos vividos con las centro/sudamericanas, cambiamos de agencia y, con ella, de nacionalidad.

Actualmente estamos con una filipina en casa con la que estamos más que encantados. Eso sí, yo sigo en alerta. Ya no me fío de nadie.

Es una cultura que no conocía y me ha sorprendido más que gratamente. Es discreta, amable, súper súper niñera (imprescindible si va a estar al cuidado de Álvaro) y, sobretodo, buena gente. Álvaro con ella se lleva fenomenal, eso para mi es lo más importante. No sabe cocinar mucho pero no me importa. Ya le iré enseñando yo poco a poco. Eso sí, no sabe ni idea de Español así que, desde hoy, en esta casa se habla Inglés. Realmente me gusta la idea. Así Álvaro aprenderá desde muy pequeño y yo voy practicando pues reconozco que tenía este idioma un tanto oxidado. No hay mal que por bien no venga.

¿Cual ha sido vuestra experiencia en este campo? ¿Ha sido tan desastrosa como la mía?