Cómo combatir las náuseas en el embarazo.

  
No, no vuelvo a estar embarazada. Sé que este post debería haberlo escrito hace ya algunos meses pero creedme, lo último que quería en ese momento era pensar en más náuseas. Ya tenía suficiente. 😉
Tengo varias amigas que están embarazadas del primer hijo y, algunas de ellas, lo están pasando realmente mal con los malestares típicos del comienzo del embarazo. Léase: “con las náuseas”. 
Cuando en tus planes está el ser madre esperas con ansias el positivo del test y, cuándo éste llega, te imaginas 9 maravillosos meses y toda una vida perfecta al cuidado de tu chiquitín. Sí, hemos oído hablar de las náuseas, la somnolencia y los pinchazos pero ¿qué más da?. ¡Estamos embarazadas y eso es lo único que importa!.
Con el positivo en mano corres a contárselo, toda emocionada, a la familia más íntima. Ellos te preguntan: “¿Cómo te encuentras?“. Y tú, toda ilusa, respondes: “Me encuentro fenomenal“. Y creedme, pasa en el comienzo de todos los embarazos. Recuerdo que con Carlota me encontraba tan bien que pensaba: “¡Jolín. Qué bien me encuentro! ¡Qué gozada!. Seguro que este embarazo es muchísimo mejor que el de Álvaro“. Qué ilusa. Estuve así semana y media. 
¡Ay, amigos!. Qué poco dura, en ocasiones, esa “paz corporal” – por llamarlo de alguna manera -. Claro que hay gente que se encuentra fenomenal desde la primera semana hasta la última, pero no suele ser lo normal. Quien más y quien menos tiene alguna molestia durante el embarazo.
Yo misma, que he tenido un niño y una niña, aun siendo muy diferentes los dos embarazos, he tenido molestias varias en ambos. Eso sí, tras estar en el segundo con náuseas hasta el 6 mes, debería estarme prohibido quejarme del de Álvaro. Cláramente el embarazo de un niño y el de una niña fueron muy diferentes. Con Álvaro poco más y estuve como una rosa. Con Carlota ya fue otro cantar. 😉
Así que hoy me voy a centrar en cómo combatir las náuseas “matutinas“. ¿Por qué las llamarán matutinas cuando, por lo menos en mí, fueron durante todo el día?. Quien las “bautizó” como tal o era hombre o una mujer con suerte. 😉
Ahí van los remedios que yo usé y que, quiero pensar, mejoraron algo la sensación constante de estómago revuelto y ganas de …. (imaginaos). 😉
1) A la sexta semana de embarazo, sin pensármelo dos veces, empecé con el, ya conocido por todas, Cariban. ¿Mano de santo? No sé qué deciros. Aunque, según mi ginecólogo, si con Cariban estaba como estaba (por los suelos) sin él sería poco más que un trapo sucio. 
Avanzaban las semanas (mejor dicho, los días) y no encontraba mejoría así que empecé a añadir más “remedios” al asunto.
2) Jarabe Emenea. O lo que es lo mismo: un chute de glucosa para el cuerpo. Recuerdo que con Álvaro también lo tomé. Hay de dos sabores: Lima y Cereza. Con Álvaro me dió por tomar este último. Con Carlota, en cambio, el de Lima. Qué curioso es el gusto cuando estamos embarazadas. 😉
Seguía con mucha náusea….

Busqué más remedios….
3) Beber Coca Cola sin gas. De pequeña me gustaba mucho. Odiaba el gas. ¿Ahora? Ahora no soporto una Coca Cola sin gas. Pero oye, en el embarazo me volvió a gustar. ¡Qué raras nos volvemos! Pobres maridos nuestros que tienen que aguantarnos todo y, además, nuestras rarezas “temporales”. 😉
4) Comer, comer y comer. Sí, lo sé. Cuando estás todo el día con náuseas lo último que te apetece es comer. Durante las primeras semanas, cada vez que iba a ver a mi ginecólgo, este me preguntaba: “¿Has desayunado?“. A lo que yo contestaba: “No. Tengo el estómago cerrado. Es pensar en comida y empeorar“. Pero él, con toda la razón del mundo, me dijo que las náuseas se producían, entre otras cosas, por tener el estómago vacío. Es como un pez que se muerde la cola. No como porque tengo náuseas. Tengo náuseas porque no como. Así que, haciéndo caso de su sabio consejo, empecé a ingerir pequeñas dosis de alimento. 
5) Evitar grandes atracones de comida. En relación con el remedio anterior, una cosa es comer algo y otra muy distinta es meterte un Cordero Lechal entre pecho y espalda. Yo lo hice. “¡Venga!. ¡Fiesta en la barriga!“, pensé. El resto de la historia ya os la podéis imaginar. 😉
Hasta aquí mis remedios. Si ninguno hiciera efecto, no me queda otra más que recomendaros paciencia. Tarde o temprano acabarán desapareciendo. Como mucho, como mucho, os durarán sólo 9 meses. 😉
Espero que alguno de ellos os sirva. Y, por favor, estoy abierta a recibir vuestros remedios, caseros o no, para combatir las náuseas. Seguro que entre todas nos ayudaremos así que ¡contadnos!.

Anuncios

12 pensamientos en “Cómo combatir las náuseas en el embarazo.

  1. Uff, yo me liibré en los tres embarazos, jamás tuve una náusea embarazada y menos mal porque la sensación, cuando estás enferma del estómago, es verdaderamente desagradable. Eso sí, lo de morirse de sueño el primer trimestre es casi literal, jaja…

  2. Yo tuve naúseas con los dos embarazos.No sólo tenía el malestar por la mañana,la solución era COMER, y así me puse….sobre todo en el primer embarazo.De hecho, en el segundo, me dijeron que podía ser niño y dije:no creo porque estoy exactamente igual que el embarazo anterior,así que será niña, y efectivamente,fue niña.Recuerdo un viajecito viniendo del pirineo (mi cuñado tiene una casa) embarazada de 4 meses de la mayor y con mis suegros en el coche también, que fue memorable…

    • Por mucho que digan que no, yo sigo pensando que los embarazos de niña son “peores”. Yo pensaba que iba a ser otro niño, por intuición (siempre creí que tendría todo varones) pero es cierto que el encontrarme mal me hacía no perder la ilusión por ser niña y así fue 😉

  3. Las sufrí en los dos embarazos y mi truco era comer y tumbarme, como me pusiera en vertical iba todo para afuera y luego comer a poquitos y cosas que me apeteciera en ese momento. Lo único que no vomitaba con el mayor era el pan tostado con tomate y el zumo de naranja y con la niña los bocadillos de pan tostado con queso… ¡¡¡no se yo si aguantaría un tercer embarazo con vómitos!!!

  4. Yo lo he pasado realmente mal con los dos embarazos… Solo de pensarlo se me quitan las ganas de tener ningún otro hijo… Lo vomitaba todo, no podía tomar cariban ni nada de nada porque al segundo ya lo había echado. Y lo peor..el agua, me paso más de la mitad del.embarzo sin poder beber nada. No sabes lo que llego a ansiar beber Agua, simplemente Agua! Lo cual implica deshidratarse, pasar por el hospital para que “te hidraten” cn sueros etc y en este segundo embarazo llegué a tener un cólico nefrítico por culpa de la deshidratación….
    Por cierto, escribí un post sobre esto hace unos meses (por sj te interesa: http://walkinginthejungle.blogspot.com.es/2015/05/de-amor-muero.html?m=1). Saludos!!

    • Lo acabo de leer! Yo no lo pasé tan mal como tú aunque sí que con Carlota estuve 6 meses con náuseas! Soñando que me encontraba bien, levantándome por las mañanas contenta y a los 2 minutos vuelta a empezar. Qué horror! Pero como bien dices, qué importan unos cuantos meses? Luego ellos son para toda la vida. Merece la pena! 😉

  5. Estoy embarazada y las nauseas me matan x lo que sospecho que sera un niña que me quitara la belleza y me robara el corazón jejeje aquí puedo añadir que algo que a mi me funciono BASTANTE en mi primer emvarazo fue oler las hojas de naranja, arrancaba las hojas del árbol de naranja de mi patio y las andava por todos lados en mi bolsita todo el día y cada vez que tenía nauseas las olía y asunto resuelto. Podrían probarlo y añadirlo a su lista de remedios jeje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s