El survivor cumple 3 años.

De recién nacido y actual. La foto es algo pésima pero apenas tengo fotos actuales que salga solo y he tenido que recortar mucho. 😉

Ya sabéis que Abril para nosotros es uno de los mejores meses del año. En él nacieron tanto Carlota como Álvaro y si hace tres semanas estábamos de cumpleaños, ahora nos toca de nuevo. 

 

Hoy me pongo otra vez nostálgica. Y es que nuestro Alvarito, la alegría de la casa, cumple 3 años – aunque él ya va diciendo que es su cumpleaños desde hace dos meses -. Se parece a su madre, los cumpleaños nos hacen mucha ilusión. 😉

 

Atrás dejó su faceta de bebé para convertirse en todo un señorito. Y no uno cualquiera, un gamberrete que nos tiene locamente enamorados. Cada vez que me acuerdo lo que sucedió en su embarazo y veo cómo no sólo es un niño sano sino que además es fuerte, alegre, listo y feliz, doy gracias por este pequeño milagrito. Estoy segura de que logrará algo grande en esta vida.

 

Los que le conocen saben que es la alegría de la huerta. A todo le encuentra el lado juguetón. Siempre está sonriendo y felizsalvo los típicos momentos de rabietas, claro está -. En el cole, su profesora siempre nos dice que ojalá no cambie nunca. Y es que no conozco niño más feliz que él. Es tan alegre que hace que Carlota, una bebé sonriente aunque sin llegar a ese extremo, sea – bromeando – la antipática de la casa. Otras virtudes tiene. 😉

 

 

Es un buenazo, un santo varón como su padre, pero también es muy sensible. No le gusta que estemos enfadados o tristes. Llora cuando le regañamos pero no por el hecho en sí de regañarle o quitarle el juguete de turno, sino por vernos tristes. Y cuando pide perdón lo primero que hace es sonreírnos y decir “Mamá ya está contenta”. ¿Qué voy a decir a eso?. Se me cae la baba.

 

 

Seguimos con algún que otro celo hacia su hermana pero ha sabido encontrar su hueco como hermano mayor. Cuando ésta llora, él le da besos acompañado de un “Carlota, no pasa nada”, pero si ésta tira algo al suelo – por ejemplo – rápido le suelta un: “Carlota, no! Eso no se hace”.

 

Soy consciente de que está en la mejor edad. No calla un segundo. Allá donde vamos la gente le dice “Madre mía, cómo hablas”. Y es que tiene rollo para rato. Las vueltas del cole, nuestros 20 minutos que nadie nos quita, las aprovecho para que me cuente qué ha hecho ese día. Y ¿por las noches?, tenemos una vocecita que nos ameniza la cena. Álvaro canta. Canta mucho, señores. Y lo hace hasta caer rendido. Cuando en casa ya no se oye al pajarito cantor significa que éste ya ha caído – y plácidamente oigan –.

 

Como siempre he dicho, es mi quitapenas particular. Sus carcajadas contagian a cualquiera y cuando te mira con esa carita de bebote todos los males desaparecen.

 

Tiene su carácter, que cada vez saca más, y me encanta ver cómo defiende lo suyo, con excusas muchas veces pero en ocasiones no me queda más remedio que ceder, se lo ha ganado con su gracia.

 

Pero lo más importante es que es un niño muy feliz – agotador, para que os voy a engañar, pero feliz – y daría lo que fuera por que fuera así siempre. Soy consciente de que no podré protegerle in eternis e, incluso, será bueno que él mismo vaya superando obstáculos pero con tres años que tiene, seguiré ayudándole y haciéndole feliz en todo lo que pueda.

 

Esta tarde celebraremos su cumpleaños en compañía de todos los primos y si hace bueno, que pinta reguleras, podremos hacerlo al aire libre. La temática, como no podía ser de otra forma, será Patrulla Canina – con corona y todo hecha por una servidora -. Anoche fui a enseñarle cómo había quedado y se puso tan contento que me pidió que se la pusiera varias veces y al irme le dejé cantándose la canción de Cumpleaños Feliz seguida de la de Patrulla Canina. Él se lo dice todo. 😉

 

 

De postre he preparado la súper tarta de chocolate de la abuela MatildeChocolate / Bizcocho / Galletas y Flan -. Espectacular. Me consta que varios adultos vienen por esto – 😉

 

En fin, mi niño se hace mayor pero está en una etapa maravillosa con la que nos divertimos mucho. Sigue así, mi amor. Te queremos a rabiar. Muchas felicidades.

 

Anuncios

Primer año con Carlota.

Processed with MOLDIV

Processed with MOLDIV

Da miedo lo rápido que pasa el tiempo y no, no quiero que mis hijos crezcan.

 

Hoy hace un año que nació Carlota. Un año en que me convertí en bimadre y un año que descubrí que esto de ser madre de dos no está tan mal. 😉

 

Una vez me dijo mi padre que tener dos hijos no es el doble de uno, es más. Estaba en lo cierto. También dicen que el cambio de dos a tres – o más – ya no se nota tanto. Habrá que esperar a ver. Lo que está claro es que cada hijo es una Bendición y yo, ese 7 de Abril de 2015, pude comprobarlo por segunda vez.

 

Hoy cumple un año, y es la pequeña de la casa, pero os aseguro que ha sabido cómo encontrar su hueco y no pasar desapercibida.

 

Como toda mujer, se hace notar. Ha sacado el carácter de su madre y cuando Álvaro se le acerca para quitarle su juguete, ésta lo agarra con fuerza hasta que, en un visto y no visto, le es arrebatado de sus manos y, evidentemente, se enfada.

 

Os he de reconocer que cuando tienen este tipo de “peleíllas” me mantengo al margen e, incluso, me río. La situación suele ser tal que así: Álvaro diciéndole: “Carlota, hay que compartir” (será caradura) y esta, aun viendo peligrar su integridad física, sin soltar el juguete. Y sí, es niña pero fuerte y bruta lo es casi más que su hermano.  Álvaro ya la tiene calada. Cuando Carlota pega el gruñido, el pobre me mira diciendo: “¡Huy!, Carlota se enfada” y a veces hasta le devuelve el juguete.

 

Es una niña que extraña mucho. Aunque, coqueta ella, le gusta que le miren y, como dice mi suegra, quiere “casos“, lo cierto es que tiene una mamitis de tres pares de narices. A mí ya me viene bien pues Álvaro fue más despegado y el ver como mi hija se acurruca a mí cada vez que alguien le dice algo, me encanta. No os negaré que me gustaría que fuera un poquito más sociable. Claro que con el precedente que ha sentado Álvaro, quien saluda eufórico hasta a los guardias que controlan el tráfico por las mañanas en la puerta del cole, cualquiera, a su lado, es menos “simpático”.

 

Comparaciones a parte, feliz y risueña lo es un rato. Cada mañana al despertar y bajar las escaleras en brazos, oye a su hermano y, sin verle aún, se pone contentísima. Y en lo que a mí respecta, reconozco que cada vez me cuesta más salir de casa por las mañanas sin darle besos y más besos. Y es que me mira con esa carita esperando a que le haga alguna gracia y claro, una es débil. 😉

 

Pero el premio viene por la tarde cuando llegamos del cole. Desde que entramos por la puerta de casa viene gateando a una velocidad de vértigo con carcajadas de emoción que me derriten. ¡Ese sí es un buen recibimiento!.

 

Y lo mejor de todo es que es una niña súper considerada con sus padres. Si se despierta por las mañanas, enciende solita la música de la cuna y vuelta a dormir. Así da gusto. Eso sí, lo nuestro nos ha costado. Aunque siempre ha sido una niña de dormir 12 horas seguidas, lo cierto es que no ha sido hasta hace mucho que nos ha necesitado para dormirse. A veces, incluso, tardábamos una hora para que se durmiera pero llevamos ya dos semanitas un tanto incrédulos. Y es que ya, por fin, se duerme sola en su cuna – ya sea siesta matutina, siesta de tarde o por la noche -. ¡Y sin un gruñido, oigan!. Ello unido a que el cambio de hora hace que por las mañanas se levante mucho más tarde de lo que nos tenía acostumbrados, Diego y yo estamos que seguimos sin creérnoslo por eso todavía lo decimos en voz bajita- y por supuesto, cada día lo celebramos-. Nuestra niña se hace mayor…..

 

En fin, podría contaros un centenar de cosas sobre ella pero no quiero aburriros. Soy consciente de que con que se me caiga a mí la baba ya es suficiente. 😉

 

 

Cuando se publique este post, estaremos en plena celebración de la que ya colgaré fotos en Instagram. Y sí, la próxima semana prometo poneros la receta de la tarta que preparé y también seré sincera y os diré si estaba rica o la apariencia era engañosa…;-)

Aquí donde me véis, también le confeccioné su coronita de cumpleañera con goma eva, pistola y todo pero para poder escribir un post sobre esto de las manualidades todavía me queda. Las verdaderas cracks en esto son mis hermanas Laura y Mónica. Lo mío es de aficionada – y además de las reguleras -. 😉

¡Muchísimas felicidades, preciosa!.

 

 

¡Felices 2 añazos! 

 
Querido hijo,

El pasado 29 de Abril cumpliste 2 años. ¡2 añazos ya!. Hay que ver cómo pasa el tiempo. Ahora entiendo a mi madre cuando me decía “no corras que todavía queda tiempo” refiriéndose a que no hablara – por ejemplo – del verano cuando todavía no había llegado ni Mayo. Y es que desde que me convertiste en madre, el tiempo pasó a ser fugaz. 
Qué rápido creces. Cada día nos sorprendes más con tu capacidad de aprendizaje.  Eres mi lorito querido. No hay palabra que se te resista. Repites todo lo que oyes a tu alrededor y eso facilita nuestra comunicación contigo aunque a veces te enfades – con toda la razón del mundo – cuando papá y mamá no entienden algo que nos dices. Pero tú no cesas en el intento. Repites y repites hasta hacerte entender. Así me gusta. ¿Y sabes qué? Casi siempre lo consigues. 
Y en lo que a canciones respecta, menudo repertorio tienes. No se te escapa ni una. Nos has salido cantarin y bailarin. 😉
Cariñosamente digo que eres un “terremoto” y me encanta. No paras quieto y he de reconocer que, a veces, nos agotas pero ¿sabes qué?da gusto tener un hijo tan despierto como tú. Todo lo quiere. Eres súper risueño. Eres un “guasón”. ;-). Tanto que te ganas el corazón de todo a quien conoces. Ya sea la farmaceutica – para quien eres “su flaquito” – las cajeras del supermercado o, incluso, el señor que pide en la puerta del Simply quien cada vez que vamos te despide con un “adios campeón”.
Eres movido, sí, pero a la vez un trozo de pan. Eres capaz de pasar la tarde jugando sin depender de nadie. No eres nada llorón y eso se agradece. Sobretodo ahora con Carlota, colaboras muchísimo. Eres un súper hermano mayor. Lejos de tener celos, cuando tu hermana llora, mueves el cochecito. Siempre entras en la habitación llamando al “bebé”, la miras y te ríes. E, incluso, le tiras besos. ¡Qué cariñoso eres! Con tan sólo 2 añitos ya se ve el gran corazón que tienes y se nos cae la baba. 
El día de tu cumple estuviste más feliz de lo normal. Vinieron casi todos tus primos y ¡cómo disfrutaste!. Te montamos una fiesta de Mickey que te encantó. ¡Y qué de regalos! Ya no nos caben más en casa. 
En fin, fue un gran día. 
Hazme un favor y no crezcas tan deprisa. Y, sobretodo, no pierdas nunca esa sonrisa inocente que hace que nos enamoremos de tí cada día más (si cabe).
Te queremos muchísimo.

Papá, mamá y Carlota. 

¡Estamos de enhorabuena!

IMG_0238.JPG

Y por varios motivos, sí. Pero vayamos por partes. 😉

El primero de ellos es que ya se ha cumplido un año desde que me inicié en este maravilloso mundo bloguero. Un año que, como todo este tiempo desde que me convertí en madre, se me ha pasado volando.

Y digo maravilloso porque el tener un blog no sólo me ha dado la oportunidad de expresar mis miedos y aprendizajes sino que también ha servido para conocer a gente maravillosa de los que he aprendido un montón y me han permitido crear la que yo llamo “mi pequeña comunidad de amigos 2.0.” !Gracias a todos por hacer este blog!

El segundo motivo no es más ni menos que el poder anunciar que, si Dios quiere, en Abril Alvarito tendrá a su primer hermanit@. Desde Julio esperamos a nuestro segundo hij@.

No sabéis las ganas que tenía de contároslo pero, por precaución, hemos preferido mantenerlo en secreto hasta que pasara, sin complicaciones, el primer trimestre. Y a lo tonto, a lo tonto, ya estamos de 15 semanas. 😉

Y ¿qué deciros? ¡Que estamos inmensamente felices! Como ya sabéis, en nuestros planes estaba siempre el ampliar la familia y creo que no vamos por mal camino. 😉

Ahora bien, ha sido un trimestre terrible….:-( Muchos días tenía ganas de coger el ordenador y publicar una entrada de S.O.S. He tenido náuseas hasta por las noches. Náuseas que no me han dejado dormir. Nunca desayunaba. Apenas comía y cenaba lo que me entraba (casi nada). Todo me daba ascos. Hasta tuve episodios varios de película. Uno de ellos fue en el trabajo. Tuve que levantarme corriendo de mi despacho e ir al lavabo porque, así y de repente, como si fuera lo más normal del mundo, me entraron ganas terribles de vomitar. Y vomité.

También ha sido un embarazo de muchos mareos. ¿Cansada? Hombre, pues sí. Pero he de reconocer que así como con Álvaro no tenía fuerzas ni para toser, con este embarazo estoy algo menos cansada (o más activa). Supongo que, en parte, tendrá que ver que tengo a Álvaro correteando por aquí. Es decir, no puedo tumbarme en el sofá a la “bartola” toda la tarde a descansar. No. Ahora tengo que jugar con él, salir de paseo, prepararle la cena (entre nausea y nausea), bañarle, darle de cenar, contarle su cuento, ponerle nanas y acostarle. Casi na’. Pero no lo cambio por nada del mundo. Es mi quitapenas particular. Es estar con él y se me olvidan todos los síntomas. 😉

Los olores. Otro tema. Todo, absolutamente todo, me provocaba arcadas. Era terrible. 😦

¿Y lo peor de todo? Mi humor. Yo soy una persona activa que necesita hacer planes todos (sí, todos) los días. Ya sea sola o acompañada. Necesito salir de casa. Sin embargo, me he encontrado tan sumamente mal (y no exagero) que todos los fines de semana me los he pasado en casa. Sin salir. Sin más plan que el ver el televisor o el iPad mientras mi marido se bajaba a las zonas comunes a que Álvaro disfrutara un poco. Y eso, a mi por lo menos, unido a la brutal subida de hormonas, me iba apagando cada día hasta convertirme en casi un ogro. Por suerte, me he dado cuenta de ello a tiempo e intento morder cada vez menos. 😉 Desde aquí, gracias mi amor por soportar con cariño (demasiado) a esta portadora de hormonas revolucionadas. 😉

Ahora que el primer trimestre ha pasado, ya empiezo a ver luz al final del túnel. Tengo muchas menos náuseas, los olores los tolero más, empiezo a devorar las comidas y a hacer planes fuera de casa!.

El seguimiento del embarazo lo hago con el mismo equipo médico del Hospital Ruber Internacional que me atendió con Álvaro y con el que estuve más que bien atendida.

Esperemos que todo se vaya desarrollando bien. Os iré contando.

Son algunas ya las dudas y miedos que empiezo a tener al pensar en un segundo….;-)

Una gran familia española.

Sí, esa es la mía.

Este pasado finde, con motivo del 90 cumpleaños de mi abuela Nieves, nos reunimos toda la familia Gonzalo en Lleida.

No faltó ni un sólo miembro. Y es que no somos pocos, no. Nada más y nada menos que 50 (y creciendo). 😉

La verdad es que da gusto ver a tanta familia junta aunque sea muy de vez en cuando. Y es que siendo tantos, y viviendo en lugares diferentes, resulta complicado unirnos a todos. Eso sí, de vez en cuando, y más cuando el acontecimiento (como el actual) lo merece, es todo un logro.

Creo que todos hemos vuelto a nuestras casas con la misma sensación: “finde inolvidable”. ¿Y la más contenta? La abuela (que se emociono y todo). 😉

Uno de sus hijos, mi tío Víctor, es sacerdote y vive en Portugal desde hace muchos años lo que hace que sólo pueda verle una vez al año aproximadamente. Cada año, cuando se acerca la fecha, mi abuela se pone contentísima porque su hijo, el cura, viene a verla. Los días previos se le nota una alegría inmensa. Y es que no es para menos. Pues bien, este año, la felicidad era doble pues a parte de tener a su hijo con ella, lograría reunir a toda la familia por su cumpleaños. ¡Qué deciros! Irradiaba felicidad. Una felicidad que, aunque todos hayamos vuelto a nuestras respectivas ciudades, sigue transmitiendo.

Ayer, con motivo real de su cumpleaños y santo (5/08), hablé con ella. Estaba contentísima. No paraba de decirme que había sido un finde precioso, muy bonito. ¡Te lo mereces, abuela!

Este cumpleaños logró juntar a 4 generaciones Gonzalo. Desde la más mayor, mi abuela de 90 años, hasta la más pequeña, mi sobrina Carolina de tan sólo 4 meses. Ha sido el cumple de una madre de 4 hijos, una abuela de 17 nietos y una bisabuela de, por el momento, 17 bisnietos. Si a ello sumamos a los maridos y mujeres….. Una gran familia. ¡Qué campeona, abuela!

En fin, ha sido un finde genial. Y como dicen que una imagen vale más que 1000 palabras, os dejo una foto para que juzguéis vosotros mismos. ¿A que es una foto preciosa?. Se la enmarcamos y regalamos a abuela Nieves y, como era de esperar, se emocionó mucho. La ha puesto en su habitación. Así, cada día al levantarse, no sólo recordará ese gran fin de semana sino que estará orgullosa de haber formado esta gran familia.

 ¡FELICIDADES ABUELA! Familia Gonzalo al completo

Aprovecho este post para colgar el cartel de “Cerrado por vacaciones”. No es que las esperase, es que las estaba deseando con ansia. A estas alturas, tras casi un año sin parar, necesitamos urgentemente un parón.

Van a ser unas vacaciones muy variadas iniciándose en Huelva (playita, gambas y relax), pasando por Bilbao (Sí, vamos a echar kilómetros) y terminando en Segovia (todos tenemos un pueblo). 😉

Así que, durante 3 semanas, salvo urgencias, voy a estar desconectada del mundo 2.0. en todos los niveles.  

Nos vemos a la vuelta con experiencias vividas y alguna que otra novedad.

¡Felices vacaciones a todos!

Familia

¡Feliz cumpleaños, Naiara!

image

 

¡Y seguimos de cumpleaños!

Si hace poco menos de un mes os contaba que Álvaro cumplía un año, hoy la protagonista es Naiara: su primita gran prematura que vino a este mundo a las 29 semanas de gestación y pesando tan sólo 730 gramitos.

Fue una niña que nació mucho antes de lo esperado. Concretamente, y como veis, 3 meses antes de la fecha prevista para el parto. Tuve la ocasión de contaros su historia aquí.

Los meses que estuvo en la incubadora fueron duros, muy duros. Meses de pruebas diarias, controles periódicos y algún que otro sobresalto. Sobretodo fue duro para sus padres que vivían en constante incertidumbre.

Hubo mucha gente rezando por ella: familia, amigos e, incluso, desconocidos. Rezos destinados a que esa preciosidad saliera adelante. Y son muchos los que, a día de hoy, siguen preguntando ¿Cómo está Naiara?.

Pues bien, el de arriba no solo oyó todas nuestras peticiones sino que, además, se está portando fenomenal con la peque.

Sí, esta historia tiene un final feliz. 🙂

Hoy, un año después, esa bebé es una niña muy sana, risueña, preciosa y muy feliz. Sin duda, una gran luchadora!

Gracias a Dios no le ha quedado ninguna secuela, enfermedad y/o malformación por el hecho de haber nacido en esas circunstancias. Salvo el peso, que al haber sido tan prematura no se le corregirá hasta los 2 años, en lo demás está perfecta. Vamos, que es tremenda la niña! Chicos, temblad! Es de un espabilado….. 😉

Ayer, coincidiendo con su cumpleaños, tuvimos la primera celebración del añito. Fue una celebración en petit comité ya que, al caer entre semana, acudieron parte de sus primos de Madrid pero, evidentemente, no toda la gran familia que tiene que, al igual que Álvaro, está repartida por parte del norte de España. Y digo “primera celebración” porque este domingo sus padres le han organizado, como segunda celebración, una Misa de Acción de Gracias por este primer año (de muchos) seguida de una merienda para todos los asistentes entre los que estarán parte de esa gran familia “no madrileña” de la que he hablado.

Ayer lo pasamos fenomenal y, estoy segura, el domingo será una celebración, si cabe, mejor a la par que emotiva.

¡Esperemos que siga así de campeona!

Por muchos años más, Naiara. Y como también lleva sangre vasca, como su primo zumosol, ¡Zorionak Zuri!

¡Zorionak, aita! O lo que es lo mismo: ¡Felicidades, papá!

image

 

El pasado domingo, en pleno festejo de San Isidro sumado al fiestón que los del Atlético montaron en Madrid, fue el cumpleaños de Diego. 31 añitos que le cayeron y 2 velitas en forma de 3 y 1 que sopló. 😉

Aunque ese día teníamos planeado ir a comer al Pardo, el cumpleañero no iba a quedarse sin su tarta. Así que el viernes por la tarde me armé de valor y me metí en la cocina.

Los que me conocen saben que no destaco, precisamente, en el arte culinario y desde luego que a Diego no le conquisté por el estómago. Con esto no quiero decir que cocine mal, simplemente no me atrae experimentar en la cocina. Sin embargo, si tengo tiempo (y ganas), sí me gusta improvisar con alguna que otra receta que, previamente, haya fichado. Eso sí, desde que estoy casada, y tengo la Thermomix, mis visitas por la cocina van en aumento. Y si se trata de hacer tartas y/o dulces varios, ahí que me apunto. 😉

Hasta ahora, la tarta que ocupaba el puesto número 1 de mi ranking pastelero, era la tarta de limón que en casa hemos bautizado como “tarta José Luís”.

image
Inciso: José Luís es una cadena de restaurantes de Madrid (aunque también tienen uno en Barcelona y otro en Sevilla) donde hacen, según toda (sí, TODA) mi familia, la mejor tarta de limón del mundo. El catering del bautizo de Álvaro lo encargamos en José Luís que vino con 6 tartas debajo del brazo. Tartas que devoramos en 30 minutos. No digo más. Y, por mucho que digan, la tarta de limón de José Luís jamás será superada. Ni siquiera por la de Embassy (buenísima también).

Para que os hagáis una idea, triunfa tanto entre mi familia que recuerdo una vez que montamos una cenita casera en casa junto con mis hermanas Laura y Mónica (y sus respectivos), aprovechando que esta última había venido a pasar el finde a Madrid, y justo antes de empezar a cenar, y aún sabiendo que al día siguiente íbamos a ir a José Luís a comer, se nos antojó tarta de limón. Así qué llamamos al restaurante más cercano y les pedimos si podrían traérnosla. No tienen servicio a domicilio ni, evidentemente, transporte para ello así que he de reconocer que fliparon un poco. El camarero que nos atendió nos dejó en espera para consultárselo a su superior. Al rato cogió, de nuevo, el teléfono y nos dijo que nos la traían si pagábamos el taxi. Evidentemente pagamos el taxi, la tarta y disfrutamos cada cucharada. Siempre estaremos eternamente agradecidos.

¿Os empezáis a hacer una idea de lo mucho que gusta dicha tarta a la Familia Gonzalo?.

El hecho de llamar a la mía “tarta José Luís“, muy lejos de igualar a la original, es para motivarme. 😉

Aun con todo, y teniendo más repertorio, decidí “improvisar” para el cumple de Diego. Así que le pedí a mi hermana Laura la receta de una tarta de la que me había hablado maravillas y que ella había hecho a raíz de probar la que una amiga suya le trajo a una cena (qué importante es el boca-boca). 😉

Se trata de la tarta Tres Chocolates. La receta está en YouTube y la tenéis de mil formas. Yo os pongo la que seguí (con Thermomix) pero se puede hacer sin robot de cocina. Fácil y deliciosísima. Un auténtico placer para el cuerpo.

Tenía mis dudas pero al final la tarta triunfó. No sólo entre los pocos privilegiados que tuvimos el gusto de comerla (Diego, Beatriz – la chica – y una servidora) sino entre toda mi familia que, ante el envío de fotos por Whatsapp, se han apuntado a hacerla.

¡Os animo a que la hagáis!

Advertencia: es tan suave que se come sola!!! 😉

 

Y ya, para finalizar, aunque dije que no prometía foto, os dejo un mix de fotos del finde entre las que se me ha colado una de Álvaro vestido de chulapo. 😉

 

image

 

¡Muchísimas felicidades, chiquitín!

image

 

 

Y llegó el temido día (entiéndaseme bien). Álvaro cumple hoy un año. ¡Un añazo que cumple nuestro survivor! Y un año que cumple una servidora como madre. 😉

No voy a empezar con esto de “qué rápido pasa el tiempo” y, sobretodo, “qué mal lo estoy llevando” (aunque en realidad hoy estoy muy feliz) porque ya lo sabéis y no es plan de empezar el post con reiteraciones. Vamos a darle un toque un poco más alegre, que por algo hoy es un día muy, pero que muy, especial. 😉

Hoy se cumple un año del día más feliz de mi vida. A las 9h de la mañana de un lunes lluvioso, en el que el 80% de los que viven en Madrid estaban con un pie en el puente de Mayo, yo entraba por la puerta del Hospital Ruber Internacional con mi maletita en mano como la que entra en un Hotel de 5 estrellas dispuesta a estar 2 días en un Spa. Y es que ese día iba a llegar otra vida que iba a cambiar la nuestra. A mejor y para siempre. Iba a nacer, por fin, nuestro campeón. En ese momento, mi cara no podía expresar mayor felicidad y relajación (sí, relajación) de la que jamás hubiera imaginado.

Y así, tras 6h de dilatación, a las 15:12h vimos por primera vez la carita morada del que, como he dicho en alguna otra ocasión, sería el amor de mi vida (junto a mi marido). Fue un momento único. Nunca me cansaré de repetirlo. Un momento que emociona, sigue emocionándome y seguiré haciéndolo mientras viva.

Ha sido un año lleno de experiencias inolvidables, de primeras veces, descubrimientos, emociones, aprendizaje, disfrute, derroche de lágrimas (de felicidad) y amor, mucho amor recibido y por dar (y el que queda).

Con respecto a la celebración de su cumpleaños, reconozco que llevábamos semanas planeando en cómo hacerla. En un principio pensamos en celebrarlo en la sala común de la urbanización con toda la familia, primos, tíos e, incluso, amigos. Pero claro, teniendo en cuenta que el 90% de la familia no vive en Madrid (Lleida, Bilbao, Barcelona y Pamplona) y que tampoco es que Álvaro sea el “nieto-sobrino” único por el que movilizar a medio norte del país, se nos ocurrió un plan al alcance de todos (aún suponiendo Km de carretera para nosotros): 1ª celebración: Finde del 26 en Bilbao con la familia paterna. 2ª celebración: Martes 29 (día oficial) en Madrid con mi hermana, mis primas y los peques. 3ª celebración: Puente de Mayo en Lleida con la familia materna.

En Bilbao nos lo pasamos fenomenal. Fuimos a pasar el día a un caserío típico vasco que tienen unos amigos de la familia de Diego donde comimos estupendamente y abrimos regalos (con ayuda de los primos) al son de un Zorionak Zuri de lo más alegre y cariñoso.

En Madrid el plan ha sido más “urbano”. Hemos preparado una súper merienda en casa, los niños han devorado los dulces, la tarta y, como no, las chuches!! Chuches que tenían fichadas desde que han entrado por la puerta. Ha sido súper divertido y muy internacional! Para que luego digan de los niños de hoy en día! Le han cantado a Álvaro: Cumpleaños feliz, Happy B-day to you y Zorionak Zuri! 😉

Ha sido un día maravilloso y “el prota”, aunque todavía no se entera de mucho, ha estado feliz, feliz, feliz. Ha terminado todo descamisado y con un zapato extraviado por algun rincón de la casa. 😉

¿Siguiente celebración? Lleida. Estoy segura que no será menos. Ademas, contamos con la tarta de chocolate y galletas que hará mi madre con la receta de la abuela. La mejor tarta de la historia.

Por muchos cumpleaños más y, como decía mi abuela, que los veamos.

Muchas felicidades, tesorito de mamá! Te quiero mucho, mucho y mucho!!!